Educación alimentaria y del gusto

Slow Food fomenta un enfoque innovador de la educación alimentaria y del gusto, basado en la estimulación y la formación de los sentidos y en el estudio de todos los aspectos del alimento, de la tierra al plato. Al ampliar la propia memoria gustativa y entender de dónde procede el alimento, quién y cómo lo ha producido, adultos y niños pueden aprender a apreciar su importancia cultural y social.
Nuestros proyectos didácticos dieren de gran parte de la educación alimentaria, al basarse en la idea de que el alimento signica placer, cultura y confraternidad. Se organizan para distintos tipos de personas – jóvenes y adultos, socios y público en general-, y son parte integrante de los eventos y actividades de Slow Food. Adquieren formas varias: huertos escolares, degustaciones guiadas, visitas a granjas, intercambios intergeneracionales de conocimientos, talleres prácticos y cenas con productores. A través del trabajo con escuelas y productores locales, de la organización de conferencias con autores y expertos, y de presentar el alimento “bueno, limpio y justo” en el transcurso de eventos comunitarios, los proyectos didácticos de Slow Food aumentan la sensibilización y acercan los temas alimentarios a personas de cualquier clase social.